lunes, 17 de mayo de 2010

Mensaje de Santa Clara de Asís

Mi Madre María llora, porque ella quiere y vela por todos sus hijos sobre la tierra; todos salen de las entrañas de su corazón, y quiere que todos, absolutamente todos consigan la gran conversión y el acercamiento a Dios.
Todos aquellos elegidos nuestros serán separados y ascendidos; aquellos que no gocen de esa Luz, podrán presenciar todo lo que va a ocurrir. Nuestros elegidos serán levantados y pasarán a otro plano espiritual más elevado. Le informo esto, para que tengan ustedes la claridad de lo que ocurira en el mundo como un castigo de nuestro Señor por su desobediencia, por su amor al pecado y por la gran desunión existente. Los nuestros  estarán elevados y no presenciarán nada, y los demás quedarán en la tierra; sufrirán grandemente, serán exterminados; porque árbol que no da fruto será cortado y echado al abismo.

Despues de estar limpia la tierra, nuestros hijos puros y santos bajarán; ya todos estarán transformados, libres de odio y rencor; será un solo pueblo, todos trabajando por el reino de Dios. Si perseveran en la oración, nada presenciarán ni nada les ocurrirá.

Mi Madre María sostiene el brazo castigador del Altísimo; pero cuando ya la mano que lo sostiene se retire, será como un ladrón a media noche; nadie, nadie, absolutamente nadie podrá predecir; porque así como observan las brisa que sopla, viene y se va; así será ese momento. No habrá tiempo para salir a predicar el Evangelio, no habrá tiempo para rescatar a sus hijos ni a su familia; no habrá tiempo para nada.
Este es el tiempo, pidan por todos sus familiares, por la humanidad; por su arrepentimiento y conversión. Con las oraciónes de ustedes, muchos lograrán subir y conseguir también su conversión y salvación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario